Sobre Wilander
Holy
(EF006)
Radio Muy Moderna
Desde hace tiempo y con diversos grupos, Holy -actualmente radicado en Barcelona- viene manifestándose como un músico de un increíble talento. Aprovechando la edición de su disco debut "Wilander" (editado en Argentina por Estamos Felices y en España por Holyroock), charlamos con este gran artista.
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Revista Los Inrockuptibles - Santiago Delucci
Radicado en Barcelona desde hace varios años, Holy –alias de Mariano Giudice, responsable de forjar proyectos de post rock (Vermearder) y folk espacial (Mustard)– ha venido realizando una serie de producciones independientes en formato EP. En esta ocasión, gracias al sello Estamos Felices, llega a las bateas locales su primer álbum de larga duración. A simple vista, Wilander adquiere la forma de un disco lejano: su autor no sólo reside a miles de kilómetros de distancia de su lugar de origen, sino que además canta en un idioma extranjero (inglés) y, como buen solista en plan low fi, graba casi todos los instrumentos por su cuenta. Pero sus canciones, simples y elásticas, impregnadas de melodías tornasoladas y ecos deformes, van más allá de esos rasgos superficiales y se sumergen de lleno en el imaginario del pop agridulce. Ahí están para demostrarlo Hot Pins y Light The Wind, dos baladas de alto vuelo que seducen con sus voces desdobladas y, de paso, acentúan los influjos de la obra de Stephin Merritt (The Magnetic Fields), probablemente un referente ineludible en la decantación musical de Holy. Sobre el final, después de atravesar un campo de algodones lisérgicos, los moldes rítmicos comienzan a enredarse: Joey, Dee Dee & Jhonny (sic) es una reverencia directa al punk rock mecanizado de los Ramones; mientras que LSP, el último tema, se ocupa de exprimir las facultades experimentales del dub. Pero eso no es todo: la verdadera despedida llega de la mano de Spit On My Mind y Any, dos bonus tracks que no desentonan con el resto del disco y que destilan tanta devoción como candidez.