Sobre Estamos Felices
Página 12 - Suplemento No - 28.08.2008 - Por Luis Paz.
Estamos Felices, y lo festejamos
Uno de los sellos indies que más ruido ha hecho en el último
tiempo cumple cuatro años y diecisiete discos editados. Y festeja
en Niceto.
“Las bandas de Estamos Felices nos conocemos y somos como amigas, aunque no sea un sello heterogéneo. El festejo tiene que ver con eso, con pasarla bien con amigos y sin presiones.” La cita podría pertenecer a cualquiera de los artistas del catálogo del sello creado en 2004 por el intrépido Martín Mercado, tal vez el productor cultural más importante para el indie del último lustro. Pero el que cataliza la voz de los artistas EF es Javier Diz, ex Jaime Sin Tierra y actual Jackson Souvenirs, que además de ser la banda que inauguró el sello será la encargada de cerrar el festival por el cuarto aniversario de EF, este sábado desde las 20 en Niceto.
Como anticipo, mañana la fiesta Compass se suma a la algarabía con un DJ set de Bicicletas y shows de Juan Stewart, Calendar y Humo del Cairo en formato acustistoner. El plato fuerte llegará el sábado, también en el boliche de Niceto Vega 5510, entre las 20 y la medianoche y sólo para mayores. “Nunca pensé que en cuatro años íbamos a editar 17 discos, siempre miré sellos de afuera y tener nuestra colección es como ¡wow!”, admite Martín. Para celebrar, entonces, el festi-Felices propone a Bicicletas (esta vez, rockeando), Banda de Turistas, Humo del Cairo (totalmente enchufados y featuring Nairobi), Jackson Souvenirs, Coiffeur, Javi Punga, Sebastián Kramer y Siro Bercetche.
La colaboración de Nairobi –reciente incorporación
junto a los autores de Mágico corazón radiofónico–
con Humo del Cairo da cuenta de las relaciones endogámicas que
manifiesta EF: “Nuestro batero tocó con algunos Humo del
Cairo, y siempre quisimos hacer un show a dos bandas, con dos batas,
dos bajos, dos violas. Este festival es un marco perfecto para ese primer
show”, explica Iván, del combo dub “sin rastas, ni
red, yellow & green”, que prepara el 18º álbum
a editarse por Estamos Felices.
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Estamos Felices y otros sellos en La Nación - Revista ADN Cultura
- 18.05.2008 - Por Leonardo Tarifeño.
Una ventana sonora al mundo
...... .Así que para el sello independiente, mediano o chico, lo que queda es construir un catálogo que de alguna manera forme la identidad de un grupo más o menos grande de gente, llevar ese trabajo a un circuito alternativo, y pelear la difusión en los medios gráficos o en conciertos de los grupos del catálogo, que en general van a pérdida".
La extraordinaria diversidad de los sellos independientes argentinos
alcanza al jazz (BAU, sigla de Buenos Aires Underground), la world music
(Suramusic), la música brasileña (Random), el tango y
la música popular argentina (MDR), el pop alternativo (Los Años
Luz) y el rock indie local o extranjero (Ultrapop, Estamos Felices).
En realidad, son empresas de instinto inclasificable, ya que Ultrapop
es capaz de editar Racional , de Tim Maia, junto a Jukebox de Cat Power,
y Random lanza No promises de Carla Bruni en un catálogo donde
también brillan Irakere, Rita Ribeiro y Gilberto Gil. La unidad
no parecen darla tanto los estilos o los géneros como la calidad,
el buen gusto y el pulso para presentar a intérpretes que pueden
ser muy distintos entre sí, pero a quienes los enlaza un verdadero
peso en el horizonte musical de hoy. "Yo saco 4 o 5 discos por
año, pero cualquiera que busca un disco de mi sello sabe que
no se va a decepcionar" apunta Martín Mercado, alma de la
miniempresa Estamos Felices, que dirige junto a su novia y un amigo.
Estamos Felices dio a conocer a Juan Stewart, Bicicletas y Coiffeur,
y con semejantes aciertos brilla con luz propia en el panorama independiente
local. "A las dos semanas de haber sacado un disco, pongo todo
en Soulseek", agrega Mercado; "porque todo es difusión.
Internet no es una enemiga de la compañía discográfica,
sino una aliada. La difusión via Web es un aporte cultural que
pueden hacer los sellos más pequeños, como Estamos Felices,
porque si se debe luchar contra algo, no es contra esa ola. Por ejemplo,
si el disco es cultura, como dice el eslogan, ¿entonces por qué
una discográfica tiene que pagar el 21% en concepto de IVA? Habría
que buscar una Ley de Mecenazgo, como tienen en Brasil. Eso ayudaría
para que haya más música, más discográficas
y más artistas independientes pero con apoyo del Estado".
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Estamos
Felices en Revista TDI de Agosto 07 - Por Julia Gonzalez
Martín Mercado - Nuevos Sonidos
Fundó y dirige Estamos Felices, uno de los sellos discográficos independientes que mejor le toman el pulso a lo nuevo en la escena local. Además, tiene un sitio, es fotógrafo y pasa música en distintos espacios bajo el curioso concepto de "no dj".
Seguramente más de uno escuchó alguna vez su nombre, o
vio fotos de su autoría en la Rolling Stone, o leyó alguna
nota suya en la revista Plan V. Es posible que alguien lo haya visto
cumplir su rol de “no Dj” en alguna fiesta en Niceto Club
o en La Cigale. En todo caso, algunos deben saber que es el dueño
del sitio cultural global-art (global-art.com) y de Estamos Felices,
sello que editó a Coiffeur, Bicicletas y El Robot Bajo el Agua,
entre otras bandas.
Es que Martín Mercado tiene todos los sentidos puestos en “la
escena”. Así llama él a lo que está pasando
(y lo que pasará, según su exquisita sensibilidad rockera)
musicalmente en Buenos Aires. No necesariamente en “el under”,
sino más bien en “lo nuevo”.
Por estos días, Estamos Felices está cumpliendo tres años
de vida, y lleva editados trece discos. “Creo que es un buen promedio
para un sello independiente”, se convence Mercado. Sin embargo,
aclara que todavía tiene que mejorar muchos aspectos, entre ellos
el económico, si quiere seguir creciendo junto a sus artistas.
“Los números no me cierran
por ningún lado, no sé hasta cuándo voy a poder
seguir haciendo esto”, se sincera.
De todo modos, por ahora Estamos Felices es como un hobby para él.
De hecho, Mercado todavía mantiene su trabajo de lunes a viernes
en una multinacional. “A veces me pregunto por qué hago
Estamos Felices…. pero nunca obtengo la respuesta”, reflexiona.
Siempre flasheo con bandas como Fugazi, y tal vez or eso su sello se
arraigó desde un principio a la ética del “do it
yourself” y a la ideología punk de la autogestión.
“Admiro mucho a los sellos que comenzaron de la misma manera,
con un proyecto personal, y que crecieron sin perder la identidad inicial”,
dice. Y entonces cuenta que en Estamos Felices no hay contratos con
los músicos, sino que todo se basa en la confianza. “Nunca
me cagaron, pero me pueden cagar”. Levanta los hombros Martín
y ensaya una sonrisa de resignación. Continua..
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12 - Suplemento No - 15.02.2007 - Por Juan Manuel Strassburger
Nuevos Mercados
¿Vale la pena pelear por la independencia? Brazos bien arriba:
Martín Mercado, un productor, hizo un sello de la nada, y ya
grabó diez discos como para estar atentos: Coiffeur, Bicicletas
y Juan Stewart, entre otros. Y dice que sí, que vale la pena.
¿Cuánto vale ser un nuevo sello indie? Desde Mandioca y MIA hasta Ultrapop o Indice Virgen —por nombrar sólo algunos de los proyectos independientes más emblemáticos entre los ‘60 y ‘90—, el costo fue alto. Al entusiasmo inicial muchas veces le siguieron la inconstancia, el descalabro financiero o la lisa y llana claudicación. Cierto, hubo atenuantes (dictaduras, hiperinflaciones, corralitos, cromañones). Pero también errores propios que instalaron el escepticismo: ¿tiene sentido pelear por la independencia? Por suerte, la respuesta cada tanto es otro proyecto —más joven, más impetuoso, más inconsciente— que vuelve a encender la mecha.
“Estamos Felices (EF) puede ser muchas cosas. Un momento de vida, un estado de ánimo, un fin en sí mismo, una autarquía”, decía a modo de manifiesto Martín Mercado (27 años, pibe sensible, fotógrafo rocker y owner de Global-Art.com, sitio desde donde busca aunar a la dispersa movida indie) a mediados de 2004. ¿El propósito? Conservar y estimular una escena —los diversos desprendimientos de Jaime Sin Tierra, pero también las bandas guitarreras al estilo “yanqui” de Verme Arder o los maravillosos Voltura— en peligro de extinción por exilios y crisis varias (de hecho las dos bandas V... se separaron al poco tiempo).
Dos años y medio después, el objetivo parece cumplido: EF lleva editados diez discos (entre ellos los últimos de Bicicletas y Coiffeur, de alto impacto indie en 2006) y poco a poco se fue consolidando como un lugar “ideal” para dar el primero paso. A veces, demasiado ideal: “Me llegan a casa muchísimos discos y mails todos los días, artistas muy identificados con el manifiesto, y la verdad es que no siempre podemos darles cabida a todos. ¡No tenemos el presupuesto de una multinacional!”, se excusa Mercado con cierta angustia. “Igual los escuchamos a todos y en cuanto podemos, les respondemos”, recalca.
En general, la forma más directa que tiene Martín de conocer los artistas que luego edita es frecuentar el under. Así descubrió al cantante Siro Bercetche (y su plan low-fi tan íntimo como delirante), se hizo amigo de los JST (a los que les sacaba fotos) y se topó con Coiffeur, la promesa cancionera del Oeste. “Cuando empecé con el primer disco nos encontrábamos con Martín en todas partes. Me atrajo comprobar que había una energía parecida, una urgencia, una necesidad”, cuenta Coiffeur sobre la edición a través de EF de No es, su esperado segundo disco (ver aparte).
Es raro que Mercado hable del sello sin nombrar a su novia (Solana Chehtman, encargada de prensa y comunicación) o a Ezequiel Black (director de los muy cuidados diseños de cada edición, sin duda uno de los puntos altos). “La idea es tratar de ir desarrollando una línea gráfica, un estilo, que uno vea el disco y ya sepa que son del sello”, sostiene Ezequiel. Y Martín se entusiasma: “Desde que están ellos (Solana y Ezequiel), los discos salen mucho mejor”.
También, desde un rol externo, es fija la labor como productor de Juan Stewart. “No tenemos un contrato firmado, ni nada parecido. Pero Martín me tiene al tanto de todo lo que va haciendo y si no produzco, oficio de consulta”, dice el ex JST, quien también editó su disco solista por el sello.
¿EF es el refugio de los que apuntan a la melancolía post-Radiohead? “Lo de llorar y estar triste y encorvado ya fue”, separa aguas Mercado. “Jaime Sin Tierra fue una banda fundamental para mi generación, pero ellos mismos ahora les ponen humor a sus proyectos solistas. De todos los discos que saqué, ninguno es para abajo.”
—De alguna manera, Sebastián Carreras (de Indice Virgen) tuvo un inicio parecido: trabajaba de otra cosa (en una farmacia), pero usaba sus ahorros para fundar un sello y apoyar la movida low-fi de ese momento. Diez años después, IV casi no edita material nacional. ¿Qué hacer para que no te pase lo mismo?
—Y es que si trabajás ocho horas en tu trabajo diario y después ocho horas más en tu sello llega un momento en que no querés saber más nada. Y tenés que elegir... No está bueno tener una jornada laboral de 16 horas.
Agrega, realista: “Si contamos sólo el abstracto de editar el disco, la plata la recuperamos. Pero si le pongo valor a lo que laburo de prensa, a la Internet de mi casa, la luz, lo que colabora mi novia, lo que costaría alquilar un local, la realidad es que hoy estaríamos un poco por debajo”.
¿Cómo se financia, entonces, EF? “Nos ocupamos de la edición, no de la grabación. Los masters son de los músicos. Para la edición generalmente arreglamos 50 y 50.” ¿Los beneficios? Aprovechar una cierta logística y la difusión ya aceitada del sello. También, pertenecer a un estilo identificable: “Vos nos escuchás a nosotros y sabés de qué va. Yo siempre voy a apostar al rock. No al pop”, dice Martín.
¿Existe la comunicación con los otros sellos? “Sí,
claro. Ultrapop, además de ser nuestra distribuidora, nos da
consejos”, y Martín extiende la buena onda hacia Scatter,
Indice Virgen, Los Años Luz y Casa del Puente, entre otros. “Todos
compartimos la idea de apostar a bandas que no tienen cabida en el mainstream.”
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Rolling
Stone (RS101) - 09.2006 - Por Juan Ortelli
Tristeza tiene fin
El sello Estamos Felices marca el pulso del indie argentino con un catálogo ejemplar.
Cuando no tiene puesta esa bolsa color madera en la cabeza, Martín
Mercado le sonríe al mundo con su vocación renacentista:
edita un “ciber-zine” (Global-art.com)
que es la esencia del movimiento indie rock de acá, viene y va
con su camarita digital (colabora con ésta y otras publicaciones
de cultura joven) y edita discos –solo y solamente– de las
bandas que le gustan por Estamos Felices: su sello que antes fue un
ciclo de bandas nuevas y, este mes, cumple dos años con diez
discos bajo el brazo. Un auténtico band-hunter. ¿El
primer cazador de bandas de nuestra generación?
En el loft de Mercado (porteño, 27 años; chequear su apartado
en microshow.com) hay dos pilas de cedés de casi un metro cada
una. No le alcanzarían ni todas las horas de la semana para escucharlos.
El lo admite, pero no se preocupa. Se ocupa: “Si no… ¿quién
lo va a hacer? Mis amigos me dicen: <<Si tuvieras una revista
serías una multinacional>>”.
Mercado ríe. Es una criatura extraña: labura medio día
frente a una compu en YPF; pero todo el tiempo es un campeón
en el arte de la comunicación, inspirado en la Factory y Joy
Division, y en el legado punk del “hacelo vos mismo”; incluso
carga con tinta y elegancia esa frase en su espalda, en francés.
La cosa empezó cuando encontró una cámara en un
cajón del laburo. Era 1999 y salió a disparar a los gigs
de Jaime Sin Tierra. Sus pics ilustraban su zine virtual que,
desde entonces, alcanzó 10 mil visitas mensuales (y las mantiene);
sin publicidad, sin personal, sólo MRTN. Así firma.
Armado con una agenda de contactos, tomó el Potlash Alaska, un
derrumbado squatt en… ¡Recoleta! Ahí elucubró
los Sundays at Home que, poco después, le concedieron a Martín
“el sueño de la casa propia”; así nació
un ciclo de sábados que bautizó Estamos Felices.
En ese lapso que acapara el amanecer del 2004 (exactamente marzo, abril
y mayo), el circuito conoció a los que, hoy, son nombre y apellido
del Rock Nuevo Argentino: Bicicletas, Doris, Los Alamos...
Estamos Felices, el ciclo, duró esos tres meses. Pero tardó
menos en mutar en sello, suerte de Domino local. Pasa que es “un
romántico declarado del disco”. Sólo eso explica
por qué edita discos de bandas nuevas en el momento más
“corporate rock” de acá, en medio de una
superpoblación de obras independientes y con las posibilidades
que abrió iTunes, Soulseek y YouTube.
MRTN no apuesta, cree. Abrió su delicado catálogo con
la reedición de Autochocador, el clásico 00 de
JST. “Es un disco fundamental para lo que es el indie rock hoy”.
Así, ejerce un riguroso criterio de curadoría. Nada es
casual: a Bicicletas, con el disco de EF en mano, los llamó Daniel
Grinbank (ver En Caliente). Y con el nuevo de Coiffeur, serán
diez obras editadas en dos años. Nada mal, ¿no?
El lee la situación y proyecta: “Ahora, todas las compañías
majors editan compilados de bandas. ¿Para qué?
Para monitorear cómo trabajan. Eso demuestra que algo pasa. Es
momento para mi sueño: que la banda en la que creí pueda
venderle el disco a una transnacional y cobre lo que merece. Mientras
tanto, Estamos felices…”. Alguien tiene que hacerlo.
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Clarín - Revista Ñ - 17.09.2005 - Por Diego Erlan
La independencia
En 1980, Ian Curtis, cantante del grupo inglés Joy Division, se suicidaba en la cocina de su casa. Sólo tenía 23 años. Aquella muerte supuso el fin de una era para el rock independiente y el principio de otra. Joy Division, aquella banda post punk, editó su primer disco, Unknow Pleasures, a través del sello Factory Records. La película 24 hour party people, dirigida por Michael Winterbottom, abordó el tema con habilidad. Una visión interesante sobre la escena musical de los setenta y también acerca de aquella utopía del sello propio.
En 1999, el fotógrafo, ingeniero en sistemas y diseñador web, Martín
Mercado, creaba un sitio dedicado a la cultura musical emergente de
la ciudad de Buenos Aires que todavía hoy puede visitarse: www.global-art.com.
Se sabe: Internet es el medio más barato y más utópicamente libre para
difundir música desconocida. Napster en su momento y ahora programas
de intercambio de archivos como Kazaa o eMule, posibilitaron el acceso
a música que de otra manera hubiese sido imposible conocer. Punto a
favor. Sin embargo, ese lento proceso de descomposición llevó a un debilitamiento
de la industria. Punto en contra. Gracias a las relaciones que logró
establecer a partir de su sitio de Internet y los ciclos de música que
continúa organizando en diferentes bares de la Capital —como el ciclo
Phonorama—, en agosto de 2004 Mercado funda "Estamos felices". Declaración
fundamental para la historia de este sello: "Aquí no hay nada firmado,
como pasaba con Factory Records". Desde agosto de 2004, Estamos Felices
editó vario discos: El silencio de las cosas, de Juan Stewart; Pista
cero, de Jackson Souvenirs; Autochocador, de Jaime Sin Tierra y Música
simple para gente complicada, de Siro Bercetche, entre otros.
La ideología de Estamos felices podría resumirse con esta frase: "La
música me tiene que flashear"—dice Mercado y concluye— la independencia
tiene que ver fundamentalmente con la forma de tratar a los artistas.
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